LOS SI:

Brinca frente a un espejo así podrás observar lo que estás haciendo, particularmente cuando estés iniciando.
Flexiona ligeramente las rodillas.
Usa tus muñecas para un control más efectivo de la cuerda.
Brinca en una superficie como piso de madera, alfombra, pasto, siempre que sea posible.
Se paciente contigo mismo, no te desanimes sino puedes dominar la cuerda inmediatamente, le toma dos semanas a la mayoría de las personas dominar los básicos.

LOS NO:

No mires hacia abajo a la cuerda.
No brinques muy alto. El error que comenten muchas personas es brincar muy alto y aterrizar muy duro, incrementado en impacto y trauma en las uniones y en la espalda baja. Solo necesitas brincar una pulgada por arriba del piso.
No uses tus manos muy cerca o muy lejos. La posición correcta es con tus codos ligeramente flexionados,
No dejes que la cuerda tambalee cuando esta vuelva. Si lo hace, indica control insuficiente de la misma.
No permitas que la cuerda golpee el piso. Esta solo debe rozar la superficie ligeramente.
Nunca te quedes parado después de brincar la cuerda, ya que esto acumula la sangre fuera del corazón. La acumulación de la sangre en las extremidades bajas puede disminuir la presión sanguínea y resultar en subsecuente fatiga. Recárgate, siéntate, o camina.

Este es un buen ejercicio para hacer en tu hogar y sumarte al #YoMeQuedoEnCasa 😉

Fuente: David Luna, libro The Lean Machine

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