El boxeo es un disciplina deportiva pero también un empleo, y aunque se pueda  como primer impulso preferir la gloria al dinero, al final este último siempre hace más falta en el mundo real.

Pero más que preocupar al joven boxeador o al no tan joven , sabiendo que concentrado en la disciplina se olvida uno de todo, queremos darle algunas recomendaciones para minimizar el riesgo de perder en la ruleta que es esta maravillosa vida.

  • Estudia una carrera universitaria, incluso para los que se sientan más adultos, existen programas sabatinos o en línea. Papel habla, título (mundial) también, pero mejor no dejar en las manos de los jueces del ring el destino profesional.
  • Lee, como Bruce Lee, mira qué lejos llegó. El mundo actual está  lleno de oportunidades, pero para los que están más preparados. Porqué aspirar  solo a un cinturón, si puedes ponerte el traje completo, ya sea de diputado, de director deportivo de empresario.
  • Abre tu mente, hoy le llaman inteligencia emocional. El boxeador que no fracasó es aquel que puede sostenerse así mismo y a una familia. Busca una fuente de ingresos independiente al boxeo, siempre serás un campeón no importando si te empleas en una empresa.

Recuerda que ante todo el boxeador es un humano, lo cual significa que tiene múltiples capacidades y cualidades y toda una vida para desarrollarlas. Seguro si empiezas desde ya el futuro será como una pelea con campamento tipo Big Bear, y no una pelea después de una farra.

Por Octavio Calderón

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