Por Felix Pozos

Amigos lectores nos disponemos a iniciar la semana 12 del año, con flashbacks de lo vivido el fin de semana y es que hubo para todos los gustos y sabores, pero aquí nos centramos en el amor por los puños y vaya que disfrutamos con la velada del sábado 13 de marzo, boxeo femenil y varonil en su máxima expresión. Dallas vivió una noche que quedará enmarcada para la posteridad, la arena de los Mavericks fue testigo de una de las mejores contiendas de los últimos años.

Primero las damas

Jessica McCaskill, exponía sus títulos ante Cecilia Breakhus, la americana impuso condiciones desde el 1er round y es que, si usted se va adentrando al mundo del boxeo femenil, debe de saber que una de las reglas no escritas de las féminas, es la de no tener round de estudio, apenas suena la campana y se van desbocadas contra la rival en turno.

McCaskill le dio cátedra a la colombiana, si bien algunos veían con mayor oportunidad a la retadora, la realidad es que no encontró la fórmula durante la pelea, se notó impaciente y si bien generó daño, no fue de alto impacto sobre el cuerpo de la campeona, quién si logró dañar a Cecilia en varias ocasiones con buenas combinaciones de golpes, empleándose a fondo para lacerar a la de Cartagena. Esta batalla era de revancha, pero la calidad se volvió a imponer, dejando en claro porque CasKILLA es la super campeona en peso Welter.

March 13, 2021; Dallas, TX; Jessica “CasKilla” McCaskill and Cecilia “First Lady” Braekhus during their Undisputed Welterweight Championship fight at the American Airlines Center in Dallas, TX. Mandatory Credit: Melina Pizano/Matchroom.

El turno para los caballeros

El evento estelar de la velada era la revancha nueve años después del Gallito Estrada en contra del Chocolatito, fue un espectáculo de principio a fin, en el que solo se extrañó de antaño que la contienda no durara 15 rounds, de ahí en fuera, presenciamos una de las mejores batallas de la época moderna del boxeo.

El campeón del WBC y The Ring Magazine supermosca llegaba con una extraordinaria preparación a la pelea, mostrando un físico envidiable, se dejó ver más rápido que en sus pasadas peleas, lanzó uppercuts, así como por momentos buenos ganchos de izquierda que cimbraron el cuerpo del nicaragüense.

El campeón de la WBA se mostraba muy sereno desde el día del pesaje, confiado en retener su título, así como el de arrebatarle los suyos al mexicano. Chocolatito contaba con un plan de pelea que le resultó durante los 12 rounds, tuvo la pelea donde quiso, impuso condiciones en el cuerpo a cuerpo y conectó en total 391 impactos en el cuerpo de Juan Francisco, un número descomunal, significa que encontró la humanidad del Gallito en un 29.7% del total de los golpes lanzados, 5% más que su rival (fuente @compubox).

La tarjeta que le estuvimos regalando durante el combate en twitter (@felixpozos), nada alejada de la realidad, por cierto, quedaba de la siguiente manera:

Boxeador123456789101112Total
Gallito10910991010999109113
Chocolatito9109101099101010910115

Entonces cuando uno escucha una tarjeta 117-111, inmediatamente la reacción es ¿de dónde?, porque al haber sido una pelea muy pareja y que por momentos estuvo empatada, probablemente su lectura daba como ganador al Gallito, lo cual era posible, no así cuando un juez determina una diferencia tan abismal. Bueno, con ver la reacción de Estrada durante la mención de las tarjetas, ese semblante lo decía todo.

Inclusive durante las entrevistas, Francisco se veía extraviado hasta que Alfredo Caballero da un grito de autoridad, con el afán de que despertará el sonorense. Por otra parte, Román González, soltó en llanto por la impotencia, porque se sentía ultrajado, en una entrevista menciona lo siguiente ante la pregunta del reportero “Yo gané las dos peleas”, vaya, que podemos decir ante esta reacción,

Si usted no quedó tan de acuerdo con la decisión de los jueces, al igual que un servidor, tampoco podemos determinar que fue un robo a mano armada, porque estaríamos cayendo en demeritar lo realizado por los protagonistas, quiénes merecen todo nuestro reconocimiento por la exposición de boxeo, realzaron al deporte y eso siempre será de agradecerse. Por lo que no queda más que decirle al Gallito Estrada y al Chocolatito González, ¡GRACIAS… TOTALES!

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