Mikaela Mayer tomó una decisión estratégica de cara al 2026 y renunció oficialmente al título mundial superwélter de la WBO. Así lo confirmó el propio organismo, a través de su presidente Gustavo Olivieri, quien dejó en claro que la estadounidense conservará el cinturón wélter y apuntará directamente al objetivo mayor: el campeonato indiscutido en las 147 libras.
La determinación no sorprendió dentro del ambiente. Las reglas de la WBO impiden que una campeona ostente títulos en distintas divisiones, por lo que Mayer debió elegir con la cabeza fría y la mira larga. Eligió el camino más exigente, pero también el más prestigioso.
El 2025 fue sobresaliente para Mayer. En octubre unificó los campeonatos de la WBA, WBC y WBO en las 154 libras tras vencer a Mary Spencer, sumando ese logro a sus dos triunfos previos sobre Sandy Ryan, en un año que la consolidó como una de las boxeadoras más consistentes del boxeo femenino actual.
Fiel a su estilo frontal y de alto volumen, Mayer nunca renegó de su identidad arriba del ring. “Es algo natural para mí”, explicó, reconociendo que su boxeo se basa en la presión constante, el ritmo y la convicción de no ceder terreno.
Ahora, el próximo desafío apunta a una posible unificación en las 154 libras ante Oshae Jones, campeona de la IBF. Las conversaciones ya estarían en marcha para un combate que promete intensidad máxima y cero concesiones, incluso dejando de lado una amistad que quedará, al menos por esa noche, fuera del ring.
Más historias
Oscar Valdez ya piensa en el regreso al ring
Vuelve Canelo
CONFIRMADO, ANTE ANDREW CAIN, ALEJANDRO “KONEJO” GONZÁLEZ DISPUTA ELIMINATORIA FINAL