20 febrero, 2026

RINCÓN ROJO

MAGAZINE DE BOXEO

Barrios quiere callar las críticas frente a García

En una época donde la percepción suele pesar casi tanto como los títulos, Mario Barrios carga con un rótulo que no acepta: el de campeón “cuestionado”. Y aunque reconoce que ciertos comentarios le resultan ofensivos, su respuesta no será verbal. Será competitiva.

Desde que fue elegido como rival de Manny Pacquiao, surgió la narrativa de que representaba una opción conveniente para que el filipino buscara otra hazaña. Ahora, en la antesala del combate ante Ryan García, el discurso vuelve a repetirse. Para algunos, Barrios es una oportunidad.

“Sí, claro”, reconoció cuando se le preguntó si siente falta de respeto. Pero de inmediato marcó su postura: no le da peso al ruido externo. Confía en el trabajo realizado y en el camino que lo llevó a coronarse en las 147 libras. Su objetivo es claro: defender el título y enviar un mensaje contundente.

El Azteca llega como campeón mundial welter con dos defensas, ambas tras combates exigentes. No es un campeón de estridencias ni de frases provocadoras.

En el primer careo de la semana se evidenció precisamente eso. Barrios, más alto y de mayor alcance, sostuvo la mirada con serenidad. Se acomodó la gorra antes del frente a frente, eliminando cualquier distracción. Fue un gesto mínimo, pero simbólico: nada debía interferir en el mensaje.

Del otro lado, García aseguró que no verá nada que no haya enfrentado antes. Su amplia carrera amateur y sus innumerables sesiones de sparring respaldan su confianza. Sin embargo, las conferencias no definen campeonatos.

El viernes volverán a verse tras el pesaje público. Si ambos cumplen con la báscula, el sábado la discusión abandonará las opiniones y se trasladará al terreno donde realmente importa.