Quizás te lo perdiste, pero lo que hizo Danielle Perkins frente a Che Kenneally merece estar entre las definiciones más salvajes del boxeo reciente.
La pelea, disputada el pasado 22 de febrero de 2026 en la Little Caesars Arena de Detroit, tenía en juego el título mundial semipesado de la WBA. Kenneally llegaba invicta y como campeona, pero lo que mostró Perkins fue otra cosa.
Perkins impuso un ritmo dominante desde el primer asalto, presionando con agresividad y llevando a Kenneally contra las cuerdas una y otra vez. El momento decisivo llegó en el round 6, cuando una derecha impactó con precisión y potencia en la barbilla de la australiana y la mandó al piso de forma inmediata. La imagen fue brutal: Kenneally cayó visiblemente afectada, incapaz de responder con eficacia. El árbitro, atendiendo la seguridad de la boxeadora, detuvo la pelea poco después.
Fue una demostración de potencia y fuerza de parte de Perkins, que a sus 43 años no solo capturó el título mundial WBA sino que también lo hizo con un nocaut seco, limpio y sin concesiones.

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