4 marzo, 2026

RINCÓN ROJO

MAGAZINE DE BOXEO

Guerra entre Vergil Ortiz Jr. y Golden Boy Promotions

La negativa de Golden Boy a cerrar el esperado combate entre Vergil Ortiz Jr. y Jaron “Boots” Ennis ha desencadenado un conflicto que terminó en los tribunales. El invicto texano decidió presentar una demanda contra su propia promotora después de que las negociaciones para el combate se vinieran abajo cuando todo parecía encaminado.

Desde la perspectiva del boxeador, el problema no se limita a una simple diferencia contractual con Oscar De La Hoya. Ortiz sostiene que su promotora no actuó en su beneficio y que las conversaciones para concretar la pelea se bloquearon o se dejaron caer cuando el acuerdo estaba prácticamente cerrado. Para el púgil, esa decisión afecta directamente a su carrera deportiva y a los ingresos que podría generar en un combate de alto perfil.

El punto central del desacuerdo estaría en el reparto económico del evento. Golden Boy habría defendido que Ortiz debía ocupar el rol de lado A en la negociación y percibir alrededor del 60 % de la bolsa, dejando el 40 % restante para Ennis. Sin embargo, el equipo del campeón de Filadelfia no habría aceptado esas condiciones, lo que terminó enfriando un enfrentamiento que muchos aficionados consideraban uno de los más atractivos del peso wélter.

Más allá de quién tenga la razón en los tribunales, el caso vuelve a poner sobre la mesa una realidad cada vez más frecuente en el boxeo moderno: muchas de las peleas que el público quiere ver no se frustran porque los boxeadores eviten enfrentarse, sino porque los intereses de las promotoras, los contratos de transmisión y las condiciones económicas convierten las negociaciones en un terreno extremadamente difícil de resolver.