El presidente del WBC, Mauricio Sulaimán, terminó con el suspenso y anunció de manera clara que el esperado choque japonés entre Naoya Inoue y Junto Nakatani ya cuenta con escenario definido. La contienda se realizará el 5 de mayo de 2026 en el histórico Tokio Dome, una fecha que se ha convertido en territorio sagrado para las grandes noches del ring.
Sulaimán habló al finalizar el primer Martes de Café del año en Ciudad de México y colocó la pelea como una de las joyas del calendario. Recordó que ambos vienen de triunfar en Arabia Saudita el pasado 27 de diciembre y que esas victorias funcionaron como la última pieza del rompecabezas para destrabar las negociaciones.
Ante la pregunta directa sobre si el combate estaba completamente cerrado, el dirigente no dejó margen para interpretaciones: confirmó el día sin titubeos y reiteró que Japón será testigo de “una de las peleas más importantes de la actualidad”.
También se refirió al movido panorama de otras divisiones, mencionando nombres de peso como David Benavidez y Sebastian Fundora, subrayando que el 2026 tendrá defensas obligatorias y un desfile de campeones.
Tanto Inoue como Nakatani llegan invictos y con enorme respaldo mediático. Inoue defendió su corona indiscutida de los súper gallos frente al mexicano David Picasso, mientras que Nakatani debió emplearse a fondo para superar a Sebastián “Logan” Hernández. Ese contraste de estilos es, precisamente, lo que ha encendido la imaginación de los fanáticos.
Para Sulaimán, el combate no solo representa rivalidad nacional, sino también una batalla generacional y técnica que él mismo desea presenciar. Con la sede revelada, el boxeo japonés se prepara para otra noche monumental que promete paralizar al país entero y a más de un vecino que fingirá saber de boxeo para no quedar fuera de la charla.
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