El 2 de mayo en la T-Mobile Arena de Las Vegas, Óscar Duarte y Ángel “Tashiro” Fierro protagonizarán un cruce que promete intensidad desde el arranque. A diez asaltos en súper ligero, el duelo será parte de una cartelera con sello mexicano en una de las fechas más simbólicas del calendario.
Duarte llega con cuentas pendientes. Venía de una preparación exigente para enfrentar a Richardson Hitchins, pero la pelea se cayó a último momento en febrero. Ahora, con nueva oportunidad en puerta, busca capitalizar todo ese trabajo acumulado.
“Estoy muy motivado por pelear en una fecha tan especial”, señaló, con la mira puesta en un rival que garantiza exigencia.
Del otro lado estará Fierro, en plena reconstrucción. Tras una racha adversa, su derrota ante el “Pitbull” Cruz, una descalificación en su regreso y problemas fuera del ring, el tijuanense apunta a dar un golpe de efecto y reposicionarse.
“Quiero demostrar que sigo entre los mejores”, afirmó, decidido a dejar atrás los tropiezos.
El condimento extra: se conocen bien. Han compartido gimnasio, saben lo que trae el otro. No habrá sorpresas, pero sí una certeza.
“Va a ser una pelea explosiva”, anticipó Fierro.
Dos caminos distintos, un mismo objetivo. Y en el medio, una pelea que difícilmente decepcione.
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