El boxeo despide a Hernán Santos Nicolini, el inolvidable “Santitos”, una de las voces más emblemáticas del deporte argentino.
Formador, promotor y periodista, dejó una huella profunda tanto arriba como abajo del ring. Representó a más de 100 boxeadores y acompañó la consagración de campeones como Néstor Giovannini y Marcelo Domínguez. Desde su revista Cuadrilátero, forjó generaciones y defendió valores en tiempos difíciles.
Fue también protagonista de momentos históricos: impulsó el primer título nacional del boxeo femenino argentino en 2002, cuando Marcela Acuña noqueó a Patricia Quirico, y le puso voz a la mítica victoria de Carlos Monzón ante Nino Benvenuti en 1970.
Pero más allá de los logros, Santitos fue guía, maestro y amigo. De esos que no se olvidan.
Su voz se apaga, pero su legado sigue sonando fuerte.
Más historias
Jennifer Meza y Daiana Ortiz superaron la balanza en la previa de su duelo por el título latino OMB
Kenia Enríquez quiere volver a reinar: Tijuana se prepara para una noche con aroma mundialista
La rivalidad entre Reino Unido y Estados Unidos paraliza el ring en MVP 06