La campeona mundial supermosca WBO y The Ring, Mizuki Hiruta, tuvo que exigirse al máximo para conservar su título frente a la peligrosa australiana Mai Soliman, a quien derrotó por decisión unánime este sábado en las Pirámides de Giza, Egipto.
En uno de los combates preliminares de la cartelera encabezada por Oleksandr Usyk y Rico Verhoeven, Hiruta defendió por séptima ocasión su cinturón de la Organización Mundial de Boxeo con tarjetas de 98-92, 98-92 y 99-91.
Aunque la japonesa controló gran parte del combate gracias a su movilidad, inteligencia táctica y experiencia en peleas mundialistas, Soliman convirtió la pelea en una auténtica batalla. La australiana encontró repetidamente espacio para conectar su potente mano derecha, castigando el rostro de Hiruta y obligándola a mantenerse en constante desplazamiento.
El momento más dramático llegó en el octavo asalto, cuando Soliman conectó una brutal derecha al mentón que hizo retroceder a la campeona. Hiruta reaccionó rápidamente, escapó de la línea de fuego y logró recuperarse antes de que la retadora pudiera capitalizar el daño.
A pesar de los momentos de tensión, la campeona japonesa mantuvo el control en los tramos decisivos y terminó asegurando una victoria clara en una de las defensas más duras de su reinado. Tras el combate, Hiruta rompió en llanto durante la entrevista post pelea y agradeció la oportunidad de brillar en una plataforma internacional tan imponente como una cartelera celebrada junto a las históricas tumbas de los faraones en Giza.
Con este triunfo, Hiruta mejoró su récord profesional a 11 victorias sin derrotas, con 2 nocauts, mientras que Soliman dejó una sólida impresión pese a caer y quedó con marca de 10-2, con 6 nocauts.
Fotos: The Ring
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