El excampeón mundial de los pesos pesados Anthony Joshua vivió una noche llena de dramatismo en el Jeddah Superdome de Riad, Arabia Saudita. Tras sufrir dos caídas en el primer asalto, el británico logró recuperarse y noqueó al albanés Kristian Prenga en el segundo episodio, manteniendo intactas sus aspiraciones de enfrentar a Tyson Fury.
El combate comenzó de manera inesperada. Apenas iniciada la pelea, Prenga sorprendió a Joshua con dos potentes impactos que lo enviaron a la lona en dos ocasiones, dejando al británico al borde de una derrota que habría sacudido por completo el panorama de la división de los pesos pesados.
Sin embargo, Joshua demostró temple y capacidad de reacción. En el segundo asalto salió decidido a cambiar la historia, recuperó el control de las acciones y comenzó a imponer su mayor potencia. Tras una ofensiva sostenida, conectó una combinación que culminó con una contundente derecha que derribó a Prenga de manera definitiva. El albanés no logró reincorporarse y el árbitro decretó el nocaut.
Con esta victoria, Joshua evitó un resultado que habría puesto en serio riesgo el esperado enfrentamiento frente a Tyson Fury, quien también había salido victorioso la noche anterior al derrotar al veterano polaco Mariusz Wach.
Al finalizar el combate, Joshua dejó en claro cuál es su próximo objetivo al tomar el micrófono y lanzar un mensaje directo:
“¿Está Tyson Fury en la sala?”
Todo indica que el esperado duelo entre dos de las máximas figuras británicas de los pesos pesados está cada vez más cerca de concretarse.



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