Isis “Emperatriz” Vargas volvió al cuadrilátero con un objetivo claro y no falló. En la función estelar celebrada en la tradicional Arena San Juan, la pugilista capitalina se impuso ante Rous Ramos en un combate vibrante que cumplió con la promesa de espectáculo y entrega de principio a fin.
Para Vargas, el compromiso no era un choque más; había dejado en claro en la previa que pisaba nuevamente ese recinto con una motivación especial: “La Arena San Juan tiene una deuda conmigo. Dicen que las deudas se pagan… y yo vengo a cobrar la mía”.
Fiel a su estilo ofensivo y batallador, la “Emperatriz” dio la guerra prometida sobre el ring para terminar con la mano en alto. Tras la victoria, compartió su emoción y gratitud por haber completado el reto con éxito y, sobre todo, con salud para ambas deportistas.
“Hoy subí al ring con un solo objetivo: dejarlo todo. Y gracias a Dios, salimos con la victoria. Pero antes que cualquier resultado, quiero agradecerle a Dios por permitirme bajar con bien del ring, tanto a mí como a mi rival. Arriba dejamos el alma, pero lo más importante es regresar a casa con bien”, expresó Vargas.
La pugilista no se olvidó de su círculo cercano ni de la afición que la respaldó en este retorno: “A mi equipo de choque, gracias por estar conmigo en cada entrenamiento, cada sacrificio, cada corte y cada segundo de esta preparación. Esta victoria también es de ustedes”, declaró. Agradeció además el respaldo económico y el afecto de los fanáticos que estuvieron al pendiente a través de mensajes y oraciones.
Con esta victoria, Isis Vargas salda su cuenta pendiente y retoma el vuelo en el boxeo profesional, avisando que esto es solo el comienzo de una nueva etapa: “Una pelea más, una victoria más y un paso más hacia donde quiero llegar. Seguimos trabajando, esto apenas continúa”.
Fotos: And Still Boxing



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