Por Octavio Calderón

A propósito de que el 27 de junio se llevaron a cabo actividades para celebrar la diversidad sexual, los hechos no nos permiten olvidar una historia que ya desde los años 60´s estremecieron al boxeo mundial por la homofobia que desde ese entonces corroía a un sector de nuestra sociedad. Uno de los mejores welters de su tiempo Emile Griffith, oriundo del Caribe y de nacionalidad norteamericana, fue un verdadero fenómeno del boxeo, dotado con un físico impresionante, y una indiscutible pegada y que protagonizó una de las trilogías más memorables con Benny “Kid” Paret, y con ello una de sus más duras luchas arriba y abajo del ring.


Ya siendo campeón mundial de los welters Griffith sufría de discriminación en su vida personal y arriba del cuadrilátero, pues ya sea por estrategia o por una verdadera homofobia, Kid Paret durante el pesaje de su tercer encuentro le llamó “maricón” cosa que Griffith no pudo tolerar.
En “Ring on Fire” un documental que cuenta la historia de Emile Griffith aparecen estos testimonios, por parte de prácticamente todos los que estuvieron alrededor de esta pelea del 24 de marzo de 1962 en el MSG, menos el de Benny “Kid” Paret, quien murió a causa de los golpes recibidos esa noche.


Cierto día en el que Grittith, casado con Mercedes Donastrong y con quien procreo dos hijos, salía de un bar gay estando de fiesta con algunos amigos, fue brutalmente golpeado lo que provocó que ingresara al hospital y permaneciera ahí varios meses en recuperación. Esa noche Griffith había estado bebiendo.


No se puede afirmar que el ataque que casi le quita la vida estuviera relacionado con la homofobia, pues nunca se conocieron a sus atacantes. Tampoco se puede negar que la sociedad de ese entonces e incluso el de ahora, viera con malos ojos las preferencias sexuales orientadas hacia la homosexualidad. Peor visto era que un boxeador pudiera ser gay.
Orlando Cruz, otro caribeño pero de una generación más cercana a la actual, una vez que pasaron los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 en los cuales representó a Puerto Rico se declaró abiertamente gay. Llegó a ser cuarto en el ranking de la OMB.


En el boxeo de mujeres sobre todo en Europa, el ser gay no causa tanto espanto, incluso se ha dado la costumbre de alguna boxeadora que besa “de a piquito” a sus contrarias en los pesajes. El caso no es mencionar nombres o biografías, pues la preferencia sexual no se escribe en piedra, una boxeadora o boxeador puede decidir ser un día, un mes, o un año gay, y otro año no.


Esto dijo a Griffith que murió un 23 de julio de 2013 en NY “Sigo preguntándome lo extraño que es todo esto. Mato a un hombre y la mayoría lo entiende y me perdona. Sin embargo, amo a un hombre y esa misma gente lo considera un pecado imperdonable. Aunque nunca fui a la cárcel, he estado en prisión casi toda mi vida”.


Foto extraída de Boxrec

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