Los planes del Pacman para regresar al ring en busca de un nuevo título mundial se frenó en seco. Las negociaciones para enfrentar al campeón welter de la WBA, “Rolly” Romero, se vinieron abajo y el filipino deberá replantear su camino de cara a la fecha prevista para su retorno, el 24 de enero de 2026, en Las Vegas.
El combate ante Romero era la opción mejor posicionada para encabezar el regreso del filipino, pero las conversaciones colapsaron tras meses de negociaciones.
El principal obstáculo es reglamentario. Romero tiene una defensa obligatoria que cumplir antes de cualquier otro compromiso.
“Esa pelea no se llevará a cabo, ya que Romero tiene una obligación mandatoria con Shakhram Giyasov”, explicó Mike Coppinger. “Esto deja a Pacquiao evaluando distintas alternativas para su regreso”.
En octubre, la WBA ordenó formalmente el combate Romero vs. Giyasov, estableciendo plazos de negociación y priorizando esa defensa por encima de cualquier pelea voluntaria, lo que terminó por bloquear el plan del filipino.
Pacquiao regresó al boxeo en julio de 2025, a los 46 años, cuando empató por decisión mayoritaria con Mario Barrios en un combate titular. Con la vía Romero cerrada, el histórico excampeón mundial vuelve a quedar a la espera de una ruta viable para su próxima aparición.
El trasfondo no es menor: si Pacquiao lograra coronarse nuevamente en las 147 libras, ampliaría su propio récord como campeón welter veterano, una marca que él mismo estableció en 2019, cuando derrotó a Keith Thurman. Por ahora, la historia tendrá que esperar… y el calendario también.
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