En el SAP Center de San José, California, el argentino Yamil Peralta perdió por puntos en decisión dividida frente al invicto sueco Robin Sirwan Safar, quien así conquistó el título WBC Silver de peso crucero.
Más allá del resultado oficial, la sensación general entre fanáticos y analistas fue clara: Peralta hizo méritos suficientes para quedarse con la pelea y, como mínimo, no merecía salir derrotado.
El argentino tuvo un gran comienzo y fue ampliamente superior durante toda la primera mitad del combate. Incluso logró derribar a Safar en el segundo asalto, marcando el momento más contundente de la noche. Mientras Peralta manejaba el ritmo y conectaba los golpes más claros, el sueco se mostró errático y prácticamente sin poder ofensivo en varios pasajes del combate.
En la segunda mitad de la pelea, el boxeador de Tres de Febrero bajó un poco su intensidad y perdió protagonismo ofensivo. En un contexto como el estadounidense, donde suele valorarse la presión constante y el volumen de golpes, quizás le faltó lanzar más manos para convencer definitivamente a los jurados, especialmente teniendo en cuenta que Safar era el peleador respaldado por la promotora local.
Aun así, el europeo tampoco mostró demasiado para revertir con claridad el trámite de la pelea. Por eso, el fallo terminó dejando una fuerte sensación de injusticia alrededor de la actuación de Peralta, quien volvió a demostrar que puede competir de igual a igual en el máximo nivel internacional.
Las tarjetas fueron 114-113 y 116-111 para Safar, mientras que un juez vio ganador a Peralta por 115-112. Un desenlace que seguramente seguirá dando que hablar entre quienes vieron una pelea mucho más favorable para el argentino de lo que reflejó el veredicto oficial.
Foto: IG Peralta
Más historias
ARGENTINA DICE PRESENTE EN EL MVP 03: TRES GUERRERAS, UN SOLO ORGULLO CELESTE Y BLANCO
NOCAUTS Y DRAMA EN EL PEÑÓN: JORNADA INTENSA EN CIUDAD DE MÉXICO
HIRUTA RETIENE SU CORONA MUNDIAL EN GIZA