6 mayo, 2026

RINCÓN ROJO

MAGAZINE DE BOXEO

Duarte sobrevive a la guerra y divide al público en Las Vegas

No fue una victoria cómoda ni un veredicto que cerrara la noche con consenso. Óscar Duarte tuvo que atravesar doce asaltos de desgaste real para imponerse por decisión dividida a Ángel “Tashiro” Fierro en el T-Mobile Arena, en una pelea que dejó más debate que certezas.

Desde el inicio, Fierro marcó el pulso con movilidad y jab, obligando a Duarte a hacer lo que mejor sabe: caminar hacia adelante y presionar. El combate tomó rápidamente forma de guerra: intercambios constantes, sin concesiones, donde cada avance tenía respuesta. Duarte encontró sus mejores momentos en corto, especialmente con el uppercut, pero nunca logró imponer un dominio claro.

El cuarto round dejó una de las postales más discutidas: Duarte lastimó a Fierro y lo mandó a la lona con una derecha después de la campana, acción que no fue contabilizada. En una pelea cerrada, esos detalles no pasan desapercibidos.

Lejos de caer, Fierro ofreció lo mejor en los rounds medios. Se plantó, intercambió y por momentos puso en aprietos a Duarte con volados de poder y buena precisión. El tijuanense, que llegaba con antecedentes complicados, respondió con carácter y terminó ganándose a la gente.

Duarte sostuvo su libreto: presión constante, manos curvas y resistencia, incluso tras sangrar del oído izquierdo. Los últimos asaltos mantuvieron la tónica, con un cierre abierto que dejó todo en manos de los jueces.

Las tarjetas, 115-113, 112-116 y 116-112, reflejaron la paridad, pero no evitaron el abucheo. “La Migraña” Duarte se llevó el triunfo, el título Plata WBC y el NABO de la WBO, además de una puerta hacia oportunidades mayores. Fierro, aunque sin victoria en el papel, se fue con el reconocimiento del público en una noche donde la diferencia fue mínima.